real aero club de españa
Historia de la aviación
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Más de 100 años de la creación del Real Aero Club de España

El Real Aero Club de España nace en 1905 siguiendo el ejemplo de otros países europeos. El 20 de octubre de 1898 se constituía oficialmente el primer Aeroclub de la historia por iniciativa del fundador en 1895 del Automóvil Club de Francia, que fusionó al grupo aeronáutico del automóvil club con el club aerostático. De este modo, Aero Club de Francia quedaba constituido formalmente por Decreto de la Prefectura de París el 9 de enero de 1899.

Más adelante, otros países siguieron el ejemplo francés, así el Aero Club de Suecia se fundó el 15 de diciembre de 1900, en enero de 1901 el de Suiza, al que le sigue el 28 de diciembre del mismo año el de Alemania o Comité Federal alemán que agrupaba varías asociaciones de aerostación. Italia creó su aeroclub el 30 de mayo de 1904, y en España, el 18 de mayo de 1905 se inauguró oficialmente el Real Aero Club de España.

Su objetivo principal era el de organizar y reglamentar las manifestaciones aeronáuticas y comprobar y autentificar los registros  alcanzados en las ascensiones en globos.

EL DESARROLLO DE LA AEROSTACIÓN Y LA AVIACIÓN

Todas éstas sociedades aeronáuticas o aeroclubes, creadas por iniciativas particulares, se centraron en contribuir al desarrollo de todas las ciencias relacionadas con la aerostación, organizando excursiones y pruebas en globo con sus socios, celebrar conferencias, exposiciones, congresos y concursos aeronáuticos, sin que faltaran experimentos y ascensiones científicas. La colombofilia, figuraba también en sus actividades, estimulando la crianza y entrenamiento de palomas mensajeras.

En 1903, el Aero Club de Francia, creó una Subcomisión de Experimentos de Aviación, estudiando un reglamento sobre concursos y pruebas de récords en aparatos planeadores, y cuando aparecieron los primeros aviones con motor, la Subcomisión publicó un Reglamento para regular las pruebas deportivas de carácter aeronáutico.

La Primera Guerra Mundial, clave para la aviación

En diciembre de 1903, en Dayton, Ohio (EEUU), un hombre montado sobre un artefacto más pesado que el aire, propulsado por un motor, se mantuvo en vuelo, recorriendo un breve espacio de terreno, volviendo a posarse en tierra, quedando indemnes hombre y artefacto.

La rápida y constante evolución del desarrollo de la aerotecnia y de los motores, y sobre todo su aplicación militar en la Primera Guerra Mundial (1914-1918), fue lo que condujo a muchos escépticos de sus comienzos a reconocer y conceder a la Aviación, el lugar preeminente que ocupa en nuestros días.

La concepción materialista en la utilización de la aviación comercial, y los condicionamientos lógicos inherentes a la Aviación Militar de todos los países, motiva que en muchos casos no se de la debida importancia a los problemas de la Aviación General y Deportiva. Problemas que le impiden su normal desarrollo y expansión, ignorándose el papel relevante que le corresponde en el conjunto del sector aeroespacial.

Su progreso técnico fulgurante, sin embargo, ha sido llevado por unos derroteros que la han apartado de la filosofía romántica y altruista de los que la ayudaron a nacer y la desarrollaron en sus inicios.

Pilotos privados y deportistas abriendo el camino

De todos es sabido que fueron pilotos privados y deportistas, los primeros en aceptar el reto tecnológico que la Aviación les brindaba, y a ellos se les deben las primeras hazañas en aquellos frágiles aviones. Es bueno recordar también, que la Aviación nació gracias al genio e intuición de algunos hombres, muchos de ellos de origen modesto.

Hermanos Wright

Fabricantes de bicicletas en Norteamérica

Henri Farman

Vendedor de automóviles en Francia

Luis Bleriot

Trabajaba en un comercio de lámpara

Estos pioneros y otros muchos más, mezclando sus sueños aeronáuticos con los trabajos en sus máquinas voladoras, intentaban proporcionar a la humanidad una nueva forma de locomoción que, ignorando las barreras nacionales y sus artificiales fronteras, contribuyeron a una mejor comprensión entre los pueblos. Espíritu que, en gran medida, ha sido afortunadamente mantenido.

Con gran rapidez, tras los primeros vuelos en avión de los hermanos Wright, sé progresa incesantemente y el primer récord del mundo se registra en 1906, el piloto brasileño Santos-Dumont alcanza a volar una distancia de 220 metros a la velocidad de 41,3 Km/h. Al año siguiente el francés H. Farman bate este récord, con una distancia alcanzada de 770 metros con un motor de 5 CV y a 52,7 Km/h.

En 1908 se superan, por primera vez, los 100 Km. de distancia, por Wilbur Wright que recorre en Francia 124,7 Km. En altitud es Latham quien alcanza los 1.000 metros en 1910 y ése mismo año, Morane llega a los 106,5 Km/hora en velocidad.

Es muy notable que un cierto número de hombres presintieron la importancia que la aviación iba a tener en el porvenir. Entre ellos no cabían los incrédulos, pues llenos de fe y de una confianza total, sus ilusiones contrastaban contra el pensamiento general de escepticismo, cuando no con la indiferencia y la oposición de los más y de las autoridades de todos los países que, en aquellos primeros pasos de la aviación no previeron ni su pujanza ni el impulso vital e irresistible atractivo que, con el dominio del aire la aviación comportaba.

Federación Aeronáutica Internacional

EL NACIMIENTO DE LA F.A.I. FUE CONSECUENCIA DEL FORMIDABLE ARRANQUE DE LA AVIACIÓN EN LOS COMIENZOS DE ESTE SIGLO

Fue de gran importancia que en 1905 fuese creada la Federación Aeronáutica Internacional y que, a la par del progreso de la Aviación se adoptaran las medidas adecuadas para que fuesen sistemática y metódicamente catalogadas las sucesivas marcas de velocidad, altitud y distancia logradas por civiles y militares. Y que estas se vieran constantemente superadas siendo dadas a conocer para todos, e identificadas y comparadas unas con otras. También sé precisaba que su control estuviese asegurado, garantizando la propiedad indiscutible de su respectivo titular. Así se hizo entonces y así se continúa haciendo.

El Título de Piloto de Avión, creado en 1908 por la FAI, es oficialmente reconocido por los gobiernos interesados. Estos títulos vienen a añadirse a los de Piloto de Globo y de Dirigible existentes desde 1906.

La nueva ciencia del vuelo, a la que rápidamente se incorporó el hombre, necesitaba ser coordinada y dirigida y nada mejor para ello que la relación directa entre aquellos que se ocupaban de los problemas aeronáuticos. Y habiendo discutido entre ellos sobre tal necesidad, expusieron sus ideas en el Congreso Olímpico de Bruselas celebrado el 10 de enero de 1905. El Congreso las acogió favorablemente, emitiendo el siguiente dictamen:

«El Congreso reconociendo la importancia especial de la Aeronáutica, expresa el deseo de que se forme en cada país una Asociación encargada de reglamentar el deporte aeronáutico y que inmediatamente se cree una Federación Universal aeronáutica, que una a todas las asociaciones nacionales con vistas a la organización de manifestaciones diversas y creación de reglamentos generales para la vulgarización científica y deportiva de la aeronáutica».

El Aero Club de Francia fue encargado de ponerlo en práctica, para lo cual, organizó en París el 12 de octubre de 1905 una reunión de países interesados y, de esa reunión, nació el 14 de octubre del mismo año, la Federación Aeronáutica Internacional (FAI).

Fueron naciones fundadoras: Alemania, Bélgica, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia y Suiza. España estuvo representada por el Coronel Echagüe del Real Aero Club de España que adquirió la doble condición de miembro fundador y representante de nuestro país en la FAI.

LAS PRINCIPALES CLAVES DE LA F.A.I.

Los Reglamentos F.A.I. han ejercido una profunda influencia en la evolución de la técnica aeronáutica y aeroespacial

Desarrollo de la aeronáutica

Algunos de sus cometidos son la catalogación de las marcas y récords alcanzados y el fomento y desarrollo de la aeronáutica en todo el mundo, poniendo en evidencia su espíritu esencialmente internacional

Creación de reglamentos

Crear los reglamentos para el control de carreras y competiciones aéreas de toda clase de aeronaves, adoptando también determinadas reglas, destinadas a controlar los diferentes récords aeronáuticos

Código General Deportivo de la FAI

Contiene reglas para la organización de toda clase de manifestaciones aeronáutico-deportivas y para pruebas en aeronaves, sean militares o civiles, de todas clases y categorías, que son actualizadas periódicamente.

Gran parte del extraordinario avance de la técnica aeronáutica y aeroespacial y de la construcción de aviones y motores es debido al espíritu de emulación y de competición creado por dichos Reglamentos. Espíritu de emulación que ha continuado vivo y despierto, sostenido y alimentado por la FAI, por los aeroclubes nacionales y por todas las asociaciones de las diferentes especialidades aeronáuticas afiliadas a los aeroclubes nacionales.

Años 20, el despegue de la aviación privada y deportiva

Hay que reconocer que privadas y deportivas fueron las primeras hazañas de aquellos adelantados de la aviación, llámense Ader, Liliénthal, Montgolfier, hermanos Wright, Blériot, Farman, Chanuté, Santos-Dumont, Vedrines y tantos otros, a los que añadiremos los nuestros, como SAR D. Alfonso de Orleáns, P. Vives, Kindelan, Loygorri, Fernández Duro, Herrera, Alfaro, Ortiz-Echagüe, por no citar más.

La Aviación Privada y Deportiva, arrancó resueltamente en su desarrollo, hacía los años 20. La desmovilización de la posguerra del 14-18, dejó a muchos pilotos inactivos y, la venta a bajo precio de los aviones excedentes, proporcionó a los más imaginativos y audaces, una manera de continuar volando al convertir sus anteriores vuelos militares en acción de guerra, en una nueva forma de vida. Yendo de feria en feria, dando a conocer el nuevo invento y ofreciendo un vuelo a poco precio a los habitantes de las poblaciones en fiesta, utilizando aeródromos de fortuna o haciendo exhibiciones de vuelo, aprovechando la popularidad alcanzada por la aviación, y aún por ellos mismos, en la masa del pueblo.

EL NACIMIENTO DE LOS AEROCLUBS

Aprovechando ésta corriente de popularidad de lo aeronáutico, por aquellos años se fundaron muchos aeroclubes y, procedentes de las fuerzas aéreas, fueron los aviones y pilotos que dieron vida a éstas nuevas asociaciones. Siendo también de procedencia militar, en su casi gran mayoría, las primeras Escuelas de Pilotos que se crearon entre civiles, dentro de los aeroclubes, pues pocos pilotos civiles poseían la necesaria experiencia.

Años más tarde, ante el auge de éstas actividades comenzó la construcción y diseño de avionetas apropiadas para la aviación deportiva. Hoy se dispone de gran variedad de aviones ligeros, en los que junto a las indudables mejoras técnicas y de fabricación, se han unido a otras dirigidas hacia el confort y la seguridad.

CRECIMIENTO, DESARROLLO Y FOMENTO DE LOS AEROCLUBS

Organizados los aeroclubes, tomaron sobre si la tarea de hacer posible y facilitar los medios de aquellos, entre sus asociados, que deseaban conocer y adquirir experiencia de vuelo y gozar de un elemento tecnológico de gran novedad y atractivo, como eran los aviones, ayudándoles a canalizar su actividad deportiva en la práctica y manejo de esta nueva especialidad.

Pero la marcha del progreso era incesante, y los aeroclubes no se limitaron al avión con motor, acogieron y se fundieron con los que antes habían tripulado aerostatos, ampliando a lo largo del tiempo su actividad con los Veleros o Vuelo sin Motor, con el Aeromodelismo en todas sus variadas clases y especialidades, llegando después el Paracaidismo, el más moderno y quizá también el más sugestivo Vuelo Libre en Alas Delta y por último la Cohetería o Vuelos Espaciales.

En un principio, la organización de la aviación civil descansó en los aeroclubes nacionales, que por sus limitaciones financieras, tuvieron que dejar en manos de las Administraciones de sus países la dirección y control de lo aeronáutico ante el desarrollo y perspectivas de utilización pública que la aviación llevaba consigo.

Este impulso y deseo de volar de muchos, sin ánimo de convertirse en profesionales de la aviación, llevaron a los gobiernos de muchos países a desarrollar y normalizar sus respectivas Aviaciones Civiles, sin olvidar la organización y reforzamiento de sus incipientes Fuerzas Aéreas.

La era de los grandes raids

Se realizaron en todo el mundo en la década de los años 20 por pilotos militares y civiles, al poder disponer de aviones y motores capaces de alcanzar notables características de vuelo

En un principio, la organización de la aviación civil descansó en los aeroclubes nacionales, que por sus limitaciones financieras, tuvieron que dejar en manos de las Administraciones de sus países la dirección y control de lo aeronáutico ante el desarrollo y perspectivas de utilización pública que la aviación llevaba consigo.

Los raids aeronáuticos fueron realizados con un espíritu de emulación y de superación, dignos de la época en que se hicieron y dignos de los logros y marcas alcanzadas. Son de admirar, algunos de ellos, no superados hoy en día, no obstante los formidables adelantos conseguidos en la ciencia aeronáutica, y en la precisión de las ayudas a la navegación y de las comunicaciones que ahora disfrutamos.

Carnet de Pasaje de Aduanas

Las preocupaciones de la FAI para facilitar a sus miembros efectuar vuelos de intercambio entre naciones, la llevó a adoptar en 1913, un «tríptico» destinado a simplificar las formalidades aduaneras de los pilotos privados en sus desplazamientos internacionales. Más tarde, cuando aumento el radio de acción de los aviones, el «Carnet de Pasaje de Aduanas», reemplazó al «tríptico», permitiendo el pase de fronteras sin pagar derechos de Aduana ni hacer depósito de Garantía, entre los países que se adhirieron a esta Convención.

Tarjeta de Turista Aéreo

Asimismo se creó una tarjeta de identidad de «Turista Aéreo», reconocida en 18 países de Europa. La presentación de esta tarjeta otorgada por su aeroclub nacional eximia a los pilotos del pago de impuestos o tasas en los aeropuertos y del pago de estancias por 48 horas. Durante la II Guerra Mundial todo esto quedó en suspenso y aunque varias naciones lo han puesto nuevamente en vigor, la libertad de circulación aérea internacional, dejo de existir en muchos países, sufriendo aún en otros, grandes restricciones.

La F.A.I. en la actualidad

La FAI, continua interesándose por todos los problemas concernientes a la Aviación Privada y Deportiva

Con vistas a la aviación privada, la F.A.I. mantiene a un representante como observador en la OACI en Montreal (Canadá), para dar a conocer a dicha Organización los puntos de vista de la Aviación Privada. Asimismo, la FAI también se interesa en todos los aspectos que suponga el fomento y desarrollo de la Aviación en general, aún cuando lo haga más directamente en el de la aviación privada, pero como están tan estrechamente relacionadas todas las ramas de la aviación y son tan dependientes unas de otras, ninguna de ellas puede ser dejada en el olvido por la FAI.

EL DESARROLLO DE LA AEROSTACIÓN Y LA AVIACIÓN

La FAI desde su fundación en 1905, se impuso como finalidad primaria, el estudio y análisis de todos los principios e ideas útiles al progreso de la navegación aérea, esforzándose en desarrollar y difundir el conocimiento de la aviación entre los países que agrupa.

Los aeroclubes nacionales, miembros suyos, materializan esta preocupación fomentando y facilitando la formación de una conciencia aeronáutica nacional que facilite la captación y formación de pilotos, ingenieros, especialistas mecánicos de aviación y de comunicaciones, además de los obreros en fabricas y en empresas de Lineas Aéreas. Selección de personal con la suficiente capacitación y vocación aeronáutica que constituye un grave problema para todos, incluidas las fuerzas aéreas.

Un medio de superar este problema es, interesando a la juventud hacia lo aeronáutico, convirtiendo su práctica en una profesión más y esto es lo que promocionan los aeroclubes nacionales.

AEROCLUBS, ESCUELAS Y JUVENTUD

Los aeroclubes nacionales, con sus diferentes Secciones y Escuelas de las diferentes especialidades o modalidades, inician a los jóvenes que se sienten atraídos por el aspecto deportivo, para una vez enganchados y llenos de ese espirito aeronáutico, continuar interesándose por la multitud de problemas técnicos que este deporte conlleva y así, como en un juego, encauzar y resolver sus vidas en esta dirección.

Las Escuelas de Aeromodelismo, insertadas dentro de las Escuelas de Formación Profesional y Escuelas de Maestría, en las que se dedicase una de las clases prácticas al aeromodelismo, conseguiríamos cumplir las directrices de la FAI y alcanzar la tan deseada combinación de enseñar deleitando y estimular a los jóvenes orientándolos hacia las técnicas aeronáuticas y electrónicas, tan importantes a fin de llevar a los jóvenes a formar parte de los futuros especialistas, tan necesarios en la aviación civil y militar.

EL REAL AERO CLUB DE ESPAÑA

Más de 100 años de recorrido para el fomento de la aviación en España

Corría el año 1905, cuando el audaz y entonces bien conocido deportista asturiano Jesús Fernández Duro, efectuó en Madrid sus primeras ascensiones en el «Alcotán», globo de su propiedad, ante las curiosas y asombradas multitudes. Era la época de la Aerostación, por aquellos años, sólo habían volado con éxito en máquinas más pesadas que el aire, los legendarios hermanos Wright en América del Norte.

Los aerostatos militares, hacia tiempo que ya habían demostrado su importancia y utilidad en empresas de guerra. Faltaba por nacer la Aerostación Civil. A las sucesivas demostraciones de Fernández Duro, se le unieron rápidamente unos cuentos entusiasmados y grandes deportistas: Rugama, Magdalena, Torres Quevedo, Cunqueiro y tantos más que, ante el éxito de las ascensiones en globo en diversas ciudades españolas, intuyeron la necesidad de fundar un club de Aerostación.

La amistad de Fernández Duro con el jefe del Parque de Aerostación Militar existente en Guadalajara, teniente coronel de Ingenieros Pedro Vives, unido al entusiasmo y dotes de organizador que adornaban a este militar adelantado insigne de nuestra aviación, hicieron posible el empeño y así, apadrinados por una estrecha y eficaz colaboración militar, dieron vida a su idea. Colaboración y patrocinio que se ha mantenido continuamente hasta nuestros días.

Cumplidos los trabajos preparatorios y solventados los trámites obligados y reglamentarios, el día 18 de mayo de 1905, nacía oficialmente el Real Aero Club de España, siendo su primer presidente de honor SM el Rey Don Alfonso XIII.

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